Hoy comenzamos un nuevo día y queremos darte gracias por la vida, por nuestra familia, por nuestros amigos y por todas las personas que nos acompañan en nuestro camino.
Hoy celebramos la festividad de san Mateo, un hombre que tuvo el valor de cambiar su vida cuando Jesús lo llamó. Mateo dejó atrás aquello que hacía y decidió seguir a Jesús, descubriendo que siempre podemos comenzar de nuevo y elegir un camino mejor.
Rezaremos juntos:
Danos también fuerza para vivir este día con alegría, para estudiar con esfuerzo, para tratar a nuestros compañeros con respeto y para estar atentos a quien pueda necesitar nuestra ayuda.
Que, como san Mateo, sepamos decir «sí» a las oportunidades que nos ayudan a crecer y a ser mejores personas.
San Mateo, ruega por nosotros.
Señor, acompáñanos durante este día y ayúdanos a construir entre todos una clase donde nadie se sienta solo, donde sepamos perdonar y donde cada uno pueda aportar lo mejor de sí mismo.
Padre nuestro, que estás en el cielo…
✨💧¡BUENOS DÍAS! PAZ Y BIEN!💧✨
Como cada viernes, escuchamos el Evangelio del domingo. Y recordad que, al terminar, debéis elegir entre todos una frase o idea que os inspire del texto. La escribís en la gota de agua de esta semana y la colgáis en el corcho y seguir así llenando el pozo de la clase.
Evangelio según San Mateo (20,1-16)
Pues el reino de los cielos se parece a un propietario que al amanecer salió a contratar jornaleros para su viña. Después de ajustarse con ellos en un denario por jornada, los mandó a la viña. Salió otra vez a media mañana, vio a otros que estaban en la plaza sin trabajo y les dijo: “Id también vosotros a mi viña y os pagaré lo debido”. Ellos fueron. Salió de nuevo hacia mediodía y a media tarde, e hizo lo mismo. Salió al caer la tarde y encontró a otros, parados, y les dijo: “¿Cómo es que estáis aquí el día entero sin trabajar?”. Le respondieron: “Nadie nos ha contratado”. Él les dijo: “Id también vosotros a mi viña”. Cuando oscureció, el dueño dijo al capataz: “Llama a los jornaleros y págales el jornal, empezando por los últimos y acabando por los primeros”. Vinieron los del atardecer y recibieron un denario cada uno. Cuando llegaron los primeros, pensaban que recibirían más, pero ellos también recibieron un denario cada uno. Al recibirlo se pusieron a protestar contra el amo: “Estos últimos han trabajado solo una hora y los has tratado igual que a nosotros, que hemos aguantado el peso del día y el bochorno”. Él replicó a uno de ellos: “Amigo, no te hago ninguna injusticia. ¿No nos ajustamos en un denario? Toma lo tuyo y vete. Quiero darle a este último igual que a ti. ¿Es que no tengo libertad para hacer lo que quiera en mis asuntos? ¿O vas a tener tú envidia porque yo soy bueno?”. Así, los últimos serán primeros y los primeros, últimos».
Palabra del Señor. (Todos: "Gloria a ti, Señor Jesús")
COMENTARIO:
Jesús hoy nos rompe los esquemas. Nos enseña que Dios no funciona con una calculadora de méritos, sino desde el corazón. Los que llegaron a última hora llevaban todo el día esperando a que alguien se acercara a ellos, con la sed y el agobio de no tener nada que llevar a sus casas. Dios no los juzga por llegar tarde: se preocupa por lo que necesitan en el aquí y ahora.
Para que en nuestro curso brote la vida, tenemos que cambiar la mirada. Dejar las envidias y la competitividad a un lado y alegrarnos de verdad cuando a un compañero le van bien las cosas, sea el primero o el último.
Piensa y comparte ¿A veces me pica la envidia cuando a otros les va bien, o soy capaz de alegrarme por mis compañeros?
JUEVES, 17 DE SEPTIEMBRE DE 2026
✨💧¡BUENOS DÍAS! PAZ Y BIEN!💧✨

✨💧¡BUENOS DÍAS! PAZ Y BIEN!💧✨
Señor,
Tú eres el manantial que nunca se agota.
En esta mañana de septiembre, al iniciar nuestras clases y rutinas,
queremos detenernos a mirar el regalo de tu creación.
Te damos gracias por el agua fresca,
por el don que da vida a la tierra,
y por el agua viva de tu Espíritu que sacia la sed más profunda de nuestro
corazón.
Ayúdanos a ser, en nuestro colegio y con nuestros
compañeros,
un pozo de agua fresca.
Que nuestras palabras lleven paz,
que nuestras acciones calmen heridas,
y que nuestra vida refleje tu amor limpio y transparente.
MARTES 15 DE SEPTIEMBRE
Ayer orábamos pidiéndole a Jesús, fuente de agua viva, que sacie la sed de nuestro corazón. Hoy, queremos unirnos a todos los cristianos por medio del Papa León, para rezar por el don del agua que sacia nuestra sed física y es fuente de fecundidad para toda la creación. Sin agua no podemos vivir.
El agua es fuente de vida y signo de esperanza, pero también un bien todavía inaccesible
para millones de personas en el mundo.
Oremos para reconocer el agua
como un don de Dios, un regalo universal y un derecho «sin fronteras».
Estrenamos semana y empezamos a adentrarnos de lleno en este nuevo curso. Todo comienzo es una gran oportunidad para detenernos un momento y mirar hacia nuestro interior. Conocemos personas nuevas, recuperamos amistades y llenamos la clase de ilusiones... pero ¿qué estamos buscando de verdad?
Jesús conoce esa sed mejor que nadie y por eso nos invita a situarnos junto al pozo, que representa nuestro propio corazón con todas sus preguntas, sueños y preocupaciones.
Este mes de septiembre queremos aprender a reconocer esa sed sin miedo, porque solo quien sabe que necesita seguir creciendo se abre a aprender y a encontrarse con los demás.
Para acompañarnos en este primer paso, recordamos las claves que guiaran nuestro mes:
📖 Palabra del mes: «El que tenga sed, que venga a mí y beba.» (Jn 7,37)
💧 Símbolo: Una gota de agua.
❤️ Actitud: Abrir el corazón.
🌱 Gesto: Acoger a quien llega.
✨💧¡BUENOS DÍAS! PAZ Y BIEN!💧✨
EVANGELIO según san Mateo (18,21-35)
En aquel tiempo, se adelantó Pedro y preguntó a Jesús: «Señor, si mi hermano me ofende, ¿cuántas veces le tengo que perdonar? ¿Hasta siete veces?»
El señor tuvo lástima de aquel empleado y lo dejó marchar, perdonándole la deuda.
Pero, al salir, el empleado aquel encontró a uno de sus compañeros que le debía cien denarios y, agarrándolo, lo estrangulaba, diciendo: «Págame lo que me debes.» El compañero, arrojándose a sus pies, le rogaba, diciendo: «Ten paciencia conmigo, y te lo pagaré.» Pero él se negó y fue y lo metió en la cárcel hasta que pagara lo que debía.
Sus compañeros, al ver lo ocurrido, quedaron consternados y fueron a contarle a su señor todo lo sucedido.
Entonces el señor lo llamó y le dijo: «¡Siervo malvado! Toda aquella deuda te la perdoné porque me lo pediste. ¿No debías tú también tener compasión de tu compañero, como yo tuve compasión de ti?» Y el señor, indignado, lo entregó a los verdugos hasta que pagara toda la deuda.
Lo mismo hará con vosotros mi Padre del cielo, si cada cual no perdona de corazón a su hermano.»
Palabra del Señor. (Todos: "Gloria a ti, Señor Jesús")
COMENTARIO:
En el evangelio de hoy Jesús nos habla del perdón sin límites. A veces nos cuesta acercarnos a un compañero cuando hay un malentendido o nos ha dicho algo que nos ha sentado mal. Preferimos poner distancia, guardar rencor o ponerle una "cruz" a la otra persona.
Sin embargo, el Evangelio nos recuerda que todos nos equivocamos y que siempre nos gusta que nos tengan paciencia y nos den otra oportunidad. Perdonar de corazón no significa ser débiles ni dejarnos tratar mal; significa decidir que la paz y el buen ambiente en la clase son más importantes que un enfado.
✨💧¡BUENOS DÍAS! PAZ Y BIEN!💧✨
El lema que nos va a acompañar este nuevo curso es: "Acércate, aquí brota la vida". Son solo cuatro palabras sencillas, pero que encierran toda una forma de vivir al estilo de Jesús, de San Francisco y de Madre Francisca.
¿Qué significan estas cuatro palabras para nuestro día a día en el colegio?
ACÉRCATE: Es una invitación a dar el primer paso. Significa vencer la timidez, dejar a un lado los prejuicios y salir al encuentro del compañero. Romper distancias no solo cambia a la otra persona, también te transforma a ti.
AQUÍ: No hay que irse lejos ni esperar momentos especiales. "Aquí" es esta clase, el pasillo, el patio y este mismo instante. Dios y las cosas de verdad pasan en nuestro día a día.
BROTA: La vida y la amistad no se fuerzan ni surgen por magia; brotan poco a poco. Brotan cuando escuchas sin mirar el reloj, cuando saludas por el nombre, cuando preguntas "¿cómo estás?", cuando pides perdón o cuando trabajamos juntos.
LA VIDA: Se trata de construir un colegio donde todos nos sintamos acogidos y valorados por lo que somos. Cuando caminamos con respeto y sencillez... ¡ahí la Vida brota con fuerza!
¡Feliz inicio de curso a todos!



